reforma
Cocina Beige y roble natural
Cocina beige y roble natural con península y mesa integrada
La cocina beige y roble natural de este proyecto demuestra que la calma también se diseña. Frentes lisos en beige, una península que concentra la zona de cocción y una mesa de roble acoplada a ella para que la cocina sea también el lugar donde se come, se conversa y se comparte.
Detrás de esa serenidad hay decisiones muy concretas. Mobiliario de la Serie FINE 13 de Cocinas Santos, sistema gola sin tiradores, encimera Dekton Rem y una placa con extractor integrado que libera el techo de cualquier campana. Todo pensado para que el espacio se lea limpio, de un solo vistazo.
Una paleta neutra que deja hablar a la luz
El beige recorre todos los frentes, desde los muebles bajos hasta las columnas que llegan casi al techo. Es un tono cálido que, con la luz que entra por las dos ventanas, cambia a lo largo del día sin perder nunca su serenidad.
El cuerpo de los muebles en Light Grey y el zócalo lacado de 8 cm completan una base discreta y coherente. Las paredes, revestidas con un papel pintado de textura textil de Casamance, añaden una trama sutil que suaviza el conjunto y lo aleja de la frialdad de un blanco puro.
El contrapunto llega con el roble natural de la mesa. Su veta aporta la calidez que una cocina tan ordenada necesita para sentirse habitada.
La península, el lugar donde todo sucede
La distribución gira en torno a una península que organiza el trabajo y, al mismo tiempo, se abre hacia el resto de la estancia. Sobre ella se sitúa la zona de cocción, de modo que quien cocina nunca da la espalda a quien está sentado a la mesa.
La mesa de roble se acopla al frente de la península a una altura más baja, pensada para comer con comodidad. Una solución sencilla que convierte la cocina en el comedor de diario sin añadir un solo mueble más.
La ergonomía marca cada medida. Los muebles bajos de 84 cm de altura y los altos con apertura plegable facilitan el acceso sin invadir la zona de trabajo. En el interior, los cajones en grafeno, el cubertero en nogal y los cubos de reciclaje integrados ordenan cada cajón con la misma precisión que se aprecia por fuera.
Vidrio y perfil negro para abrir la cocina al hogar
Uno de los rasgos más personales del proyecto es el cerramiento acristalado con perfilería negra que separa la cocina del recibidor. Deja pasar la luz, mantiene la conexión visual con el resto de la vivienda y permite independizar la cocina cuando se necesita. La misma estética se repite en la vitrina de la pared contigua, con baldas de madera que dejan la vajilla a la vista. El negro de los perfiles dialoga con el de los electrodomésticos en columna y con las sillas de la mesa, un hilo conductor discreto que recorre toda la estancia.
Dekton Rem, una superficie que continúa en la pared
La encimera es el modelo Dekton Rem de Cosentino, en 12 mm de espesor. Inspirado en los mármoles blancos más elegantes, combina un fondo claro con vetas finas en grises y tostados que conectan con el beige del mobiliario y con el roble de la mesa. El mismo material se prolonga en el frontal entre la encimera y los muebles altos. Esa continuidad elimina cortes visuales y simplifica la limpieza diaria. En la zona de aguas, el fregadero de acero inoxidable y el grifo Inédito en acabado inox mantienen la línea sobria del conjunto.
Una cocina pensada para vivirse cada día
Una cocina beige y roble natural como esta no se apoya en elementos llamativos. Su fuerza está en la coherencia. Una paleta reducida que se repite de los frentes a la encimera, una península que ordena tanto el trabajo como la vida diaria y una tecnología que se integra hasta pasar desapercibida.
Así entendemos cada proyecto de reformas de cocina en Santos Getxo. Escuchar cómo se vive la casa, resolver cada medida con criterio ergonómico y elegir materiales capaces de conservar su sentido con los años. Porque una buena cocina no se mide el día de la entrega. Se mide cuando, pasado el tiempo, sigue resultando tan cómoda y serena como el primer día.


